Ayer me encontré, en una página de familias de niños con autismo, con una hermosa historia de Navidad y la bondad del Viejo Pascuero. Le pedí permiso a la madre de los niños involucrados para compartir la historia las fotos con todos ustedes, gracias Karen por autorizarme.

Karen Contreras es la madre de dos chicos con TEA, los llevó ayer al Mall Plaza Norte a sacarse una foto con el Viejo Pascuero. Mientras hacían la fila los dos niños se descompensaron, cosa natural en personas con autismo expuestas a aglomeraciones y largas esperas. El Viejo Pascuero hizo algo inesperado, bajó de su trineo y fue a conversar con los niños, para calmarlos.

Este es el texto que Karen publicó en Facebook:

«Hoy lleve a mis hijos al mall (plaza norte) para que se sacaran una foto con el viejito pascuero, pero cuando estaba en la fila mis dos hijos (tea) se descompensaron, Santa al ver esta situación bajó de su trineo y con su magia pudo calmar a mis principes, cuando estaba tomando las fotos me percaté que el Viejito Pascuero estaba emocionado hasta las lágrimas.
Lo miré para agredecerle pero cuando lo vi llorando también me emocioné.
Pero desde acá le doy gracias a esa persona que para la mayoría es solo un personaje pero para mis hijos es un súper héroe.»

viejo pascuero

Hace unos días publiqué una historia similar que había ocurrido en EE.UU., pero me emociona aún más que esto haya ocurrido aquí en Chile. Esto me dice que todo el trabajo que los padres y familiares de personas con autismo hacemos diariamente hace la diferencia y que estas cosas sí pueden pasar.

Gracias Viejo Pascuero, hiciste una diferencia en la vida de estos niños y su familia. Yo quiero aportar mi granito de arena para que tu acto sea conocido por mucho y más gente aprenda de tu bondad. Gracias a personas como tú, este mundo puede convertirse en un lugar más amigable para niños como mi hija.