Normalmente las vacaciones en nuestra familia son un momento bastante estresante, mayormente porque mi hija mayor tiene autismo y no se le da bien la falta de estructura y de rutinas que suelen ir asociadas a las vacaciones. El cambio de lugar físico no es de su agrado, aunque el lugar al que vayamos sea espectacular, no es su casa y eso le complica. La rutina del sueño también se ve afectada y eso es grave, porque si ella no duerme bien, anda todo el día siguiente de mal humor y eso nos termina afectando a todos.

También está la complicación de la comida, ella tiene una dieta muy restringida que incluye pocas variantes. Una de las pocas cosas sanas que come es una preparación que hago yo que es una variante de la boloñesa, y la tenemos que llevar con nosotros cuando vamos de vacaciones para asegurarnos que coma más sano. 

vacaciones gaviotas

Este fin de semana largo nos fuimos a la playa a descansar, fuimos a un hotel al que ya habíamos ido en las vacaciones de invierno y eso jugó a nuestro favor. Ya no era un lugar desconocido, así que mi hija lo reconoció como “la casa de la playa” y se tomó la visita como algo mucho más natural que la primera vez. Otra cosa que jugó a nuestro favor es que el hotel tiene una piscina temperada y, como a mi hija le gusta mucho nadar, esta era una actividad que la mantuvo entretenida y feliz. 

El tema de la comida lo manejamos bastante bien, llevamos harta boloñesa y procuramos comprar la misma comida que ella come regularmente en nuestra casa. De esa forma todo resultó bastante conocido y predecible a ese respecto. Lo que hicimos fue ponernos un poco más flexibles con las “salidas de libreto”, dejando que comiera algunas cosas que le gustan mucho a cambio que se comiera su comida sana. Por ejemplo, la dejamos comer papas fritas a cambio que se comiera una gran ración de boloñesa.

Un día, mientras la Flo estaba en la piscina con su papá, fuimos al supermercado con la Emilia. Nos pusimos a conversar en el camino, le pregunté si le gustaban sus mini vacaciones, me dijo que sí. Luego me dijo que estaba feliz porque no había peleado con su hermana, porque estamos los 4 juntos y porque podía dormir siesta conmigo. Me encantó que me contara esas cosas y me encantó verla tan feliz.

La Flo no habla mucho, pero cuando lo hace dice cosas lindas y con mucho significado. Le preguntamos varias veces si le habían gustado las vacaciones y ella dijo que si. Después dijo, varias veces, “te gustan las vacaciones” y “te gusta la casa de la playa”. 

El miércoles salimos a dar una vuelta y nos estacionamos al borde de la playa. Les preguntamos varias veces si querían bajar a jugar, la chica dijo que si al tiro, pero la Flo no quería. Estuvimos a punto de irnos, pero ella dijo que bueno y salimos corriendo a la playa antes que se arrepintiera!! Bajamos a la playa, ella se fue a hacer un castillo de arena con su papá mientras yo fui con la chica a comprar helados (siempre bienvenidos).

vacaciones arena

Estábamos bastante lejos del agua, así que los adultos nos turnábamos para ir a buscar agua a la orilla. En uno de esos viajes la Flo acompañó a su papá y quiso ayudarlo a buscar agua, después quiso mojarse los pies y de ahí todo fue una maravilla!!

Habían pasado cerca de 3 años desde que la Flo había querido ir a la playa, mucho menos meterse al agua. Estuvo corriendo, saltando, chapoteando hasta que quedó mojada entera. Después de eso salieron del agua porque era hora de irse a almorzar. Pero antes se tiró a la arena y se hizo una escalopita. Considerando sus limitaciones sensoriales, me sorprendió muchísimo pero también me alegró. 

Llegamos al hotel y se metió a la ducha tibia para sacarse la arena y pasar el frío. Estaba feliz, almorzó tranquila y pasó feliz el resto de la tarde.

vacaciones

En la tarde fuimos a la playa que estaba frente al hotel. No es apta para el baño, pero pudimos recolectar conchitas y jugar a pescar en unos pequeños charcos. Lo pasamos muy bien los cuatro, estuvimos jugando y a la Flo le gustó mucho buscar conchas.

Fueron unas entretenidas mini vacaciones familiares, lo mejor es que nos abre un abanico de oportunidades de lugares de vacaciones para el futuro.