Ya conocemos a varias mamás que son odiosas, esta vez les cuento sobre las madres que abundan en los cumpleaños de niños, muchas de ellas no son nuestras amigas, son mamás de compañeros de curso de nuestros hijos, la señora de un compañero de pega de tu marido, la vecina de arriba que tiene niños de la edad de tu hija, etc. 

cumpleaños GLOBOS COLORES

  1. La sin modales: Esta mamá vive tan metida en su mundo que no tiene la deferencia de confirmar la asistencia al cumpleaños de tu hijo, no lo hace al mail y teléfono que está incluido al pie de la tarjeta de invitación (real y virtual).  Ni cuando recuerdas en el chat (o evento de Facebook) que falta una semana para el cumple y necesitas confirmación. Tampoco cuando le pides directamente por whatsapp que te confirme porque las sorpresas son individuales y personalizadas (aunque en verdad no lo son, pero es la única excusa que se te ocurre para cachar si van a ir o no al cumpleaños). Al final llega el día y hasta que aparece en tu casa no sabías si iba a ir o no. Lo peor? Llega con sus otros dos niños, que no estaban invitados al cumpleaños, pero que a ti no te habría importado incluir si ella te lo hubiese preguntado o avisado junto a la confirmación de asistencia, pero ahora no tienes suficientes sorpresas para ellos tampoco… 
  2. La que cree que el cumpleaños es de su hija: Esta mamá, y su retoño, creen que son el centro del universo y se comportan como si el cumpleaños de tu hija, al que le has dedicado un montón de tiempo (y plata) en organizar, fuera de ellas. La niña es la primera que salta para participar en las actividades, incluso cuando el mago dice “este concurso es solo para la cumpleañera”, ella igual se para y sale adelante a participar. Se cree la dueña del inflable y le dice a los niños más chicos que no pueden subirse. Acapara las pintacaritas, se pelea con todos los niños durante la piñata porque quiere todos los dulces y juguetes para ella. Se cuela en las fotos familiares, se levanta a soplar las velas antes que la festejada. Incluso quiere abrir los regalos ella. Y al final cuando por fin se va, le entregas la sorpresa y la encuentra chica/mala/aburrida/rasca y sale pelando. Lo peor de todo es que la madre no sólo no le dice nada, sino que le aviva la cueca y le auspicia todo este comportamiento desconsiderado hacia la festejada.
  3. La no recíproca: Esta mamá siempre lleva a su hija a los cumpleaños de la tuya, junto con sus hermanos, a quienes tú nunca has tenido problema en incluir (porque ella si te confirmó y además preguntó si podían ir todos), pero nunca ha invitado a tu hija al cumpleaños de ninguno de sus críos. Esto se ha repetido por más de 5 años y tú nunca te has quejado porque las niñas se llevan bien, pero ya llega un punto en que te empieza a dar lata…
  4. La repostera aficionada: Tú tienes una amiga del alma que hace tortas y le regaló a tu hija la preciosa torta de su cumpleaños, con dos pisos, cubierta de fondant con figuras en 3D de mariposas y hadas, una maravilla!! Pero esta mamá igual encuentra algo de qué quejarse, que la torta está muy seca, que el panqueque está muy grueso, que el manjar es de mala calidad, cualquier cosa es motivo para recordarte que ella lo habría hecho mejor. Igual pasa con los cupcakes, galletas o cualquier otra cosa dulce que tengas para los niños. Sin importar si lo compraste o lo hiciste tú, ella igual te va a dejar su tarjeta para que la llames el próximo cumpleaños.
  5. La que lleva los niños enfermos al cumpleaños: No crean que hablo de un poco de mocos, NO!! Me refiero a esa mamá que llega con el cabro chico con mocos verdes, tos con flema y hasta fiebre. O con una infección intestinal con vómito explosivo. Es un niño que debería estar en cama con medicamentos, dieta y cuidado continuo. Pero está invitado a un cumpleaños y la mamá no quiere que se lo pierda y por lo tanto lo lleva a la fiesta. El problema es que la semana siguiente todos los niños del cumpleaños están contagiados y en cama, mientras este niño ya se mejoró y anda como tuna… 
  6. La que llega temprano: Esa mamá que llega 15 minutos antes al cumpleaños, justo los 15 minutos más importantes de la preparación, cuando estás poniendo la comida en el candy bar, terminando de ponerle los nombres a las sorpresas, decorando, inflando más globos (porque tus hijas sacaron los primeros que habías puesto y ya los reventaron), corriendo como loca revisando que todo esté en su lugar, etc. El cacho es que además tienes que atender a esta mamá, que no conoces (porque es mamá de un compañerito del colegio de tu hija y nunca antes la habías visto), y te está quitando preciado tiempo para organizar las cosas y que se vea todo más o menos presentable cuando empiecen a llegar los demás invitados. 

El denominador común en estas madres es la poca empatía, el egoísmo, el creer que el mundo gira en torno a ellas, tanto así que nos sentimos tentadas a eliminarlas completamente de nuestro entorno, pero no siempre se puede. En muchos casos nuestros hijos son muy amigos, o es mamá de un compañerito del curso o eres amiga de ella de toda la vida, y no podemos dejar de invitarlas a los cumpleaños. Lo que si podemos hacer es limitar nuestra interacción con ellas durante la fiesta de cumpleaños, evitándolas como la plaga!!