Mi hija mayor no come casi nada, como 10-12 alimentos. Se rehusa a probar comida nueva, siente una especie de miedo incontrolable a las comidas desconocidas.

He escuchado mil veces la frase “cuando tenga hambre comerá”, eso no es del todo cierto. Muchos niños con autismo no comen ciertas comidas por temas sensoriales. ¿Qué es esto? Esto significa que hay algo en la comida que el niño siente de forma anormal y le produce rechazo. 

Pueden ser varios motivos, por ejemplo, 

comida ensalada colorida

Color o aspecto visual: un guiso con salsa muy espesa que puede verse poco atractivo, una ensalada con distintos vegetales puede verse demasiado colorida. Incluso hay niños que solo comen alimentos de un color. A veces es una fase que dura unos meses y de a poco empiezan a incluir nuevamente alimentos que antes comían y que tienen otro color. 

 

Dentro de este mismo punto está el tema de la comida «rota», cuando se rompen las galletas al sacarlas del envase o cuando parto un Súper 8 por la mitad para que lo comparta con su hermana, eso genera una molestia enorme en mi hija, la comida tiene que estar completa y en «perfecto» estado, sino no se la puede comer, aunque le guste un montón.

comida cítricos

Olor: La comida puede tener un olor que al niño le parezca desagradable. Esto no necesariamente va a coincidir con lo que nosotros entendemos por desagradable. Puede que el olor cítrico no le guste porque le pica la nariz y eso es motivo suficiente para no comer nada con ese olor.

Textura extraña: a mi hija, por ejemplo, no le gusta el puré de ningún alimento, su textura es demasiado blanda para ella. Hay otros niños que solo comen alimentos en papilla porque sienten dolor al masticar alimentos duros.

Sabor: Esta es la razón más sencilla de todas para entender, porque a todos nos pasa que no nos gusta el sabor de algún alimento y por eso evitamos comerlo.

Incluso puede que el alimento esté asociado a un mal recuerdo: Un día que estaba tomando un helado mientras jugaba y se atragantó con el palito, es probable que, aunque el helado le guste mucho, no lo quiera volver a probar solo porque lo asocia a esa mala experiencia.

comida pan artesanal

El sonido que hace el alimento cuando lo masca: las cosas muy crujientes como el pan fresco o las papas fritas pueden molestar a niños muy sensibles auditivamente.

Costumbre: a muchos niños con autismo les gusta un tipo de alimento de una marca específica y reconocen el envase y no aceptan cambios. Mi hija, por ejemplo, solo come yogurt natural (sin sabor, sin azúcar) marca Griego Danone. He probado con los de otras marcas y no hay caso. Aunque se lo ponga en un plato sin que ella vea el envase, no es necesario que lo pruebe para darse cuenta que no es el mismo yogurt. Siempre compramos el pan en el mismo lugar, pero si cambiamos de proveedor ella es capaz de darse cuenta que no es su mismo pan y no se lo come. Ni pensar en comprar otro tipo de pan, si no es “pan de círculo” no se lo va a comer.

Luego vienen los motivos poco comprensibles, muchos padres han oído motivos increíbles para no comer o beber algo, como “el jugo está demasiado jugoso”, “el agua está muy mojada”, «la comida está desordenada», por nombrar solo algunas.

Cuando algunos de estos es el motivo por el que un niño con autismo no come, no importa cuánta hambre tenga, no va a comer los alimentos que no le gustan. Y no es por maña, es algo mucho más complejo. Por eso debemos tener paciencia y no juzgar a los padres y a los niños cuando vemos que no comen. Los motivos pueden no ser tan evidentes para nosotros.